enviroo

nuestro Blog

Saber venderse: la prueba del algodón del elevator pitch

17 Febrero 2015 By Jorge Suarez In General
Valora este artículo
(0 votos)

¿Sabemos vendernos? La respuesta que automáticamente nos sale decir es:“por supuesto”. Sin embargo, la cosa cambia al ponerlo en práctica. A veces nos quedamos pensativos, empezamos a divagar con cuestiones que no aportan nada, hacemos pausas innecesarias…Vamos, que el interlocutor acaba desconectando y no compra el producto que realmente deberíamos saber vender mejor: a nosotros mismos.

Y es que hay multitud de ocasiones en las que nos puede surgir la ocasión de vendernos (o promocionarnos, podemos decir…) y tenemos que tener el discurso bien aprendido. Es lo que se conoce como un Elevator Pitch, dos minutos de publicidad propia y que enganche a nuestro interlocutor.

Muchas veces nos encontramos en situaciones de networking, donde tenemos la posibilidad de hacer contactos, crear sinergias para nuestro producto, etc.. Un vergel de oportunidades para vender bien nuestro producto o a nosotros mismos. Hay que tener en cuenta que nuestro tiempo es oro, pero el de los demás también. La gente quiere escuchar lo especial que somos o es nuestro proyecto. Por eso, hay que tener claro que debemos decir en ese tiempo de oro que nos concede ese interlocutor. Es fundamental prepararse correctamente el discurso, ensayarlo, corregirlo y por supuesto, huir de la improvisación. 

Otra cuestión a tener en cuenta es la administración de ese tiempo de exposición. Hay artículos muy interesantes al respecto, como el publicado en la Harvard Business Review sobre el Elevator Pitch. En este artículo, se nos advierte de la importancia de convencer a ese contacto en los primeros segundos de exposición. Y es que a los 20 segundos de nuestro argumento, si éste no es interesante, comienza la desconexión. Por este motivo, es vital captar la atención desde el primer instante. Una buena fórmula puede ser empezar con una pregunta que genere expectación.

Igualmente, debemos tener una estructura clara de lo que exponemos y que tenga un guión bien establecido. Deberíamos ser capaces de exponer claramente quienes somos, qué hacemos, a qué clientes nos dirigimos (si es el caso), qué objetivo perseguimos y por qué es interesante nuestra empresa (si estamos buscando relaciones comerciales, por ejemplo). Y siempre, añadirle una pizca que lo haga interesante, que de eso se trata… 

No es cuestión de escatimar esfuerzos en aprender bien nuestro discurso. Quién sabe si lo tendremos que poner en práctica en nuestro siguiente viaje en ascensor…¿estamos listos para vendernos?

Visto 4959 veces

Enviroo en los medios

                                                         

Usted está aquí: Inicio Blog General Saber venderse: la prueba del algodón del elevator pitch

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambias la configuración de tu navegador, aceptas su uso. Gracias!

Acepto