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Capacidad innovadora, ¿se tiene o se adquiere? (1ª parte)

16 Noviembre 2015 By Jorge Suárez In Innovación
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¿Está la innovación presente en todas las personas? La respuesta probablemente es que no, o al menos, no en todo el mundo en la misma proporción. Pero ¿Cómo se define a un innovador? ¿Hay características inherentes a una persona innovadora?

Para comprender como funciona el cerebro de una persona innovadora, quizás sea conveniente empezar por investigar qué habilidades inherentes destacan en estas personas. Recomendable una lectura más que interesante al respecto (el ADN del innovador de Jeff DyerHal Gregersen y Clayton M. Christensen). En ella se habla de cinco características que todo aquel que se considere innovador debería poseer. Las comentamos en este y otro post.

  • Capacidad de asociación

Se define asociación como la habilidad de hacer conexiones inesperadas entre distintas áreas de conocimiento, distintos sectores industriales e incluso geografías. Y es que esa habilidad hace que los innovadores piensen diferente al relacionar cuestiones aparentemente sin relación.

Y para fomentar esa asociación influyen distintos factores que ayudan a romper con el statu quo.

Pensamiento tipo Lego: y es que los innovadores son a veces como niños coleccionando piezas Lego. Cuantos más tipos de piezas utilizan para construir la estructura, mayor es su inventiva.

Combinaciones extrañas (o no tanto): unen sin temor combinaciones de ideas cuando menos extrañas. Continuamente preguntándose “¿qué sucedería si mezclo esto con aquello, esto con eso…?"

Zoom dentro y fuera: son capaces de entrar en los más profundos detalles de la experiencia con el cliente y lo unen a una visión global dando interesantes asociaciones.

  • Capacidad de cuestionamiento

Preguntarse y seguir preguntándose cosas. De esta forma se llega a la reflexión. Los innovadores hacen cientos de preguntas para entender mejor qué es una cosa y lo que podría ser. Y por supuesto, ignorando preguntas prudentes y apostando por aquellas que hacen dudar el statu quo. preguntas del tipo "¿qué es?" “¿cuál es la causa?”"¿por qué?" y "¿por qué no?" ¿qué pasaría si…?". 

Estas preguntas surjen de tormentas de ideas y de tener un pensamiento totalmente indagatorio (tipo Sherlock Holmes…). Importante también disponer de un cuaderno de preguntas (Richard Branson atesora cuadernos “llenos de preguntas”)

  • Capacidad de observación

Después de mucha observación es cuando se puede apreciar cómo funcionan las cosas y como consecuencia, detectar los fallos que pudieran tener. Esta forma de razonar da lugar a conexiones entre datos aparentemente sin conexión y como consecuencia surgen ideas inusuales.

Esta capacidad se ejercita cuando: se observa activamente a los consumidores y se buscan soluciones alternativas, o cuando se buscan sorpresas o anomalías (estas alternativas a menudo dan claves de porqué un servicio o producto no funciona correctamente) o bien probando a cambiar el entorno ya que en este contexto siempre observamos con más atención aquello que es nuevo y diferente.

Por lo tanto, es recomendable observar no sólo al cliente, sino a las empresas (competencia o no) para ver ideas aplicables e incluso cualquier cosa que nos llame la atención. De todo se puede aprender…

Por lo que vamos viendo, ser innovador requiere de bastantes cualidades. Hemos visto unas pocas, el resto en un próximo post…Visto lo visto…¿nos consideramos innovadores?

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