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Freelance (II): todos independientes pero no todos iguales

10 Abril 2013 By Jorge Suárez In Emprender
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En nuestro primer post dedicado al mundo de los freelance, nos fijábamos en una ligera idea de cuáles podrían ser las pautas de trabajo, dónde y cómo desempeñarlo, etc. En esta segunda entrega vamos a hablar un poco sobre las distintas clases de freelance que existen.

 

Una cuestión está clara: solo existe un régimen de la Seguridad Social para los miles de autónomos que hay en España: Se trata del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (el RETA). Pero este será probablemente el único punto en común para todos.

Si lo único que tenemos claro hasta ahora es que vamos a trabajar por nuestra cuenta y no por cuenta ajena...el siguiente paso será definir dentro de qué categoría de autónomo nos vamos a encuadrar. Aquí influirán el tipo de actividad a desarrollar, los previsibles ingresos, si la actividad implicará creación de empresa o apertura de local, etc..

Entre todos los autónomos que hay en España, existe una importante heterogeneidad dependiendo de su actividad profesional y de cómo la desempeñan.

Los grupos principales que nos encontramos son:

  • Trabajadores Autónomos
  • Profesionales Autónomos
  • Empresarios Autónomos
  • Trabajadores Autónomos económicamente dependientes
  • Autónomos agrarios

1. Trabajadores autónomos

Son gestores de pequeños negocios a su nombre y pueden tener trabajadores contratados.

Pueden cotizar por actividades empresariales en el IAE (casos de transportistas, taller, taxistas, centros de servicios para construcción o mantenimiento, etc..) o tener un grupo especial reservado dentro del IAE (casos de artistas y deportistas).


2. Profesionales autónomos

Son los autónomos llamados “liberales” por encontrarse en el IAE dentro de un listado que engloba a las profesionales liberales.

Pueden estar colegiados cotizando a veces a las mutuas de sus Colegios Profesionales, en lugar de en régimen de autónomos (veterinarios, ingenieros, agentes comerciales, médicos, arquitectos, abogados, etc.) pero, también los tenemos que no están colegiados (formadores, artesanos, pintores, programadores, etc.)

Pueden tener en los dos casos, trabajadores a su cargo e, igualmente, pueden tener establecimientos abiertos al público. Asimismo, suelen cotizar al IRPF en estimación directa simplificada.


3. Empresarios autónomos

Este colectivo sería el siguiente paso de las dos categorías anteriores. Si la actividad emprendida va cogiendo cada vez más volumen, probablemente se necesite cada vez un mayor número de trabajadores contratados y se opte por crear una sociedad.

De esta forma, se reducen los impuestos y se limita la responsabilidad al patrimonio de esa sociedad.

Estos empresarios autónomos siguen cotizando como autónomos, ejerciendo como administradores de la sociedad. También suelen ocuparse de las gestiones de dirección, al poseer normalmente la mayoría en la sociedad.


4. Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes (TRADE)

Trabajadores o profesionales que trabajan para un sólo cliente facturándole como mínimo el 75% de sus ingresos y sin poder tener trabajadores a su cuenta.

Estos autónomos firman un contrato con la empresa que será registrado en el SPE en los 10 días hábiles siguientes a su firma.

Tienen obligatoriamente que cotizar por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social.

Además este tipo de autónomo tiene otras características que pueden consultarse aquí.


5. Autónomos Agrarios

Si el trabajo va a estar relacionado con la actividad agrícola, estaremos incluidos Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios (SETA), como parte del Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos (RETA).

Estos autónomos pueden tener a su cargo a otros trabajadores por cuenta ajena, son titulares de una explotación agraria y realizan personalmente labores en ella. Además, por lo menos el 50% de su renta total viene de dicha explotación y cotizan voluntariamente por incapacidad temporal tanto por contingencias comunes como profesionales.

Los cónyuges y parientes hasta tercer grado y mayores de 18 años que también trabajen en dicha explotación sin ser trabajadores por cuenta ajena también entran dentro del SETA.

El SETA viene definido ampliamente en la Ley 18/2007, de 4 de julio


Bien, ya hemos aclarado en qué categoría nos vamos a encuadrar como autónomos. En la próxima entrega, nos familiarizaremos con el paso más vertiginoso para la mayoría de los autónomos: Como pasar de la nómina a la factura...


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